El día después
No desaparecemos cuando todo empieza a funcionar.
El trabajo invisible
En qué consiste.
Cinco frentes de trabajo dentro del mantenimiento y soporte técnico. Pueden contratarse por separado o como parte de un proyecto completo.
Actualizaciones y compatibilidades
Mantenemos al día WordPress, plugins, librerías y versiones de PHP. Cada actualización se prueba antes en un entorno de pruebas para garantizar que nada se rompe al aplicarla en la web real. Sin sorpresas, sin caídas inesperadas.
Copias de seguridad
Copias automáticas periódicas, almacenadas en servidores separados de la web. Si algo sale mal, restauramos la web a su estado anterior en cuestión de minutos. No es paranoia: es la única forma de dormir tranquilo.
Resolución de incidencias
Cuando algo se rompe, lo arreglamos rápido y de raíz: vamos a la causa, no al parche, para que no vuelva a fallar por lo mismo.
Mejoras evolutivas
Una web viva necesita cambios constantes: ajustar un texto, añadir una página, actualizar un formulario, cambiar una imagen. Trabajamos estas mejoras de forma continua, sin tratar cada pequeña modificación como un proyecto nuevo.
Monitorización y rendimiento
Vigilancia continua del estado de la web: tiempos de carga, errores del servidor, intentos de acceso sospechosos, espacio disponible. Detectamos los problemas antes de que tu cliente los note y los corregimos antes de que se conviertan en algo grande.
El resultado
Qué obtienes.
Sin tickets, sin bots, sin esperas. Teléfono o correo directo con la persona que conoce tu web.
Lo técnico corre de nuestra cuenta. Tú, a lo tuyo.
Vigilancia activa. Si algo falla, lo sabemos antes que tú y lo resolvemos sin alarmas innecesarias.
Conocemos tu web desde el primer día. No hay curva de aprendizaje ni explicaciones que repetir.
Lo que cuesta lo sabes desde el primer día. Si algo se sale de lo acordado, lo hablamos antes; no aparece en la factura.
El proceso, paso a paso
Cinco pasos para que tu web esté en buenas manos desde el primer día.
Pasos del proceso
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Auditoría inicial
Antes de aceptar el mantenimiento de una web, la revisamos en profundidad. Estado técnico, seguridad, rendimiento y deuda acumulada. Si hay problemas serios, te lo decimos antes de firmar.
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Propuesta y alcance
Definimos por escrito qué cubre el mantenimiento y qué no: precio fijo y alcance cerrado antes de empezar.
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Traspaso y accesos
Recogemos todos los accesos necesarios: servidor, dominio, panel de gestión, cuentas asociadas. Documentamos el estado de partida para tener una referencia clara.
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Mantenimiento continuo
Una vez en marcha, el mantenimiento es trabajo de fondo: constante y silencioso, mes tras mes.
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Revisión mensual
Cada mes te informamos de lo que se ha hecho, el estado actual de la web y si hay algo que requiera atención. Sin métricas decorativas, solo lo que afecta a tu negocio.
Sistema Integral
¿Y si no pagas la web hasta decidir si te la quedas?
El Sistema Integral combina todos nuestros servicios y seis meses de acompañamiento* en un único producto.
Pagas el 15% al firmar y el grueso del proyecto, una vez transcurrido ese período, si decides quedarte con la web. Si no, restauramos tu situación anterior sin coste adicional.
No es la opción más barata, y no pretende serlo.
Ver qué incluyeAntes de empezar
Preguntas sobre mantenimiento.
Sin letra pequeña. Si algo no queda claro, escríbenos.
Resolvemos tus dudas¿Qué incluye exactamente el mantenimiento mensual?
Depende del plan, pero hay un suelo común a todos: ante una incidencia crítica —servidor caído, un ataque, el correo fuera de servicio— intervenimos de inmediato, tengas el plan que tengas. A partir de ahí, estructuramos el servicio en niveles para que pagues solo por lo que necesitas: el básico cubre lo esencial (actualizaciones, copias de seguridad y monitorización de seguridad), y los superiores añaden la atención inmediata a incidencias no críticas, el control de rendimiento y una bolsa de horas para mejoras evolutivas. El alcance exacto se cierra por escrito.
¿Trabajáis con webs que no habéis hecho vosotros?
Sí, pero con condiciones. Antes de aceptar el mantenimiento de una web existente, hacemos una auditoría técnica para evaluar el estado real. Si la web está construida sobre una base que no podemos defender técnicamente, lo decimos antes de firmar. No nos hacemos cargo de webs que sabemos que van a darnos problemas.
¿Cuánto cuesta?
Depende del tamaño y complejidad de la web. Para una web corporativa estándar, la cuota arranca en 200 €/mes. Webs con más volumen, ecommerce o integraciones complejas tienen un alcance distinto y se valoran individualmente.
¿Hay permanencia mínima en el contrato?
No. El mantenimiento se factura mes a mes y puedes darlo de baja cuando quieras avisando con un mes de antelación. La permanencia obligatoria es una práctica de proveedor que necesita atar al cliente porque sabe que no va a dar buen servicio. Nosotros preferimos que te quedes porque quieres.
¿Qué pasa si algo se rompe fuera de horario laboral?
Depende de la gravedad. Una incidencia crítica —la web caída, un ataque en curso— se atiende de inmediato, sea la hora que sea y tengas el plan que tengas. El resto, lo no urgente, en horario laboral (lunes a viernes, 9:00-18:00); si quieres cobertura ampliada para eso, se contrata aparte.
¿Puedo seguir editando la web yo mismo?
Sí. La web es tuya, incluyendo las credenciales de acceso. Puedes editar contenidos, subir imágenes y hacer cambios menores sin nuestra intervención. Nosotros nos ocupamos de lo técnico: actualizaciones, seguridad, rendimiento e incidencias.
¿Y si decido cambiar de proveedor en algún momento?
Te entregamos todo: código, accesos, configuración del servidor, documentación técnica. Sin candados, sin penalizaciones, sin dependencias artificiales que dificulten la migración. Cualquier profesional puede continuar el trabajo donde lo dejamos.
Tu próximo paso
No vendemos horas. Vendemos certidumbre.
30 minutos. Es lo que dura la primera conversación. Sin presentación comercial, sin presupuesto preparado. Tú cuentas, nosotros escuchamos y vemos si tiene sentido seguir.